Más sangriento que hace 26 años, el villano de los sueños vuelve al cine. Freddy Krueger regresa con la reedición de ‘Pesadilla en la calle Elm’, filme que alcanzó la cima de la taquilla estadounidense en sus tres primeros días. La cinta ya está en carteleras paceñas.
El rostro quemado y desfigurado, el clásico suéter a rayas, el sombrero viejo, la voz tenebrosa y las cuchillas en la mano de Freddy han sido reeditados en un remake. La cinta narra la historia de un asesino, quemado en vida, que a manera de venganza mata a sus víctimas, la mayoría adolescentes, a través de sus sueños.
El remake de Pesadilla en la calle Elm no enriquece en nada el argumento original, pero ello no parece interesar a los amantes de Freddy. En sus primeros tres días de exhibición en EEUU, la cinta recaudó 32,2 millones de dólares. Similar éxito se prevé en Latinoamérica, donde el monstruo arribó ayer.
El filme regresa «aún más terrorífico» que el filme inicial. Al menos eso opina Jackie Earle Haley, el actor que da vida al asesino en el remake, que es la ópera prima de Samuel Bayer, un reconocido director de videoclips. Pero ¿Qué hace a este Krueger más aterrador? «El objetivo del director es regresar a los orígenes. El primer filme (1984) era exagerado y destacaba por su humor sarcástico. Ahora apostamos por el realismo», dijo Earle Bayer, quien intenta distanciarse de la original Pesadilla en la calle Elm con efectos especiales y con un mayor énfasis en las razones que convirtieron a Freddy Krueger en un terrible asesino que, paradójicamente, cuenta con una legión de fans.
«Lo genial de la primera versión es que el director la hizo con dos millones de dólares. En cambio, ésta tiene un presupuesto de $us 30 millones», dijo Haley, quien firmó un contrato para rodar otras dos secuelas.
Inspirada en Goya
El diseño del mundo onírico donde habita Freddy se inspiró, en parte, en los cuadros del pintor Francisco de Goya, informó la producción.






