La Armada Boliviana pretende afianzar su presencia en el país y, en ese marco, propuso al Gobierno incrementar de 5.000 a cerca de 7.000 su cupo anual de marineros, mejorar el presupuesto naval, el equipamiento militar y la infraestructura, sobre todo en las zonas de frontera.
Éstos son algunos de los resultados de la 1ra Reunión de Comandantes de la Armada, que se clausuró ayer con la presencia del presidente en ejercicio Álvaro García. «Los pedidos tienen el objetivo de reforzar los espacios desguarnecidos, sobre todo, de la Amazonia y la Cuenca del Plata», explicó el comandante de esta fuerza, capitán de Navío Ariel Carmelo Limpias.
La Armada nació como Escuadra Naval en 1826. La Constitución Política del Estado reconoce a la Armada Boliviana como parte constitutiva de las Fuerzas Armadas.
El cupo para los marineros alcanza anualmente a cerca de 5.000. Una fuente de esta fuerza informó que se espera que el número de marineros anualmente bordee los 7.000, para lo cual también requieren se incremente las plazas para la Escuela Naval Militar y la Escuela de Sargentos navales.
Este contingente garantizará reforzar y reactivar los puestos militares adelantados para lograr una mejor cobertura estratégica, sobre todo en la extensa Amazonia.
«La existencia de explotación ilegal de recursos naturales, contrabando de ganado, de carburantes, tráfico de armas y el narcotráfico en esa zonas justifican el incremento de puestos adelantados», precisó el jefe militar.
García aseguró que esas peticiones «no quedarán en papel».
La reunión de los jefes militares navales también concluyó con la coincidencia de fortalecer la estructura de inteligencia. Además, solicitaron una partida presupuestaria específica para sus actividades y unidades operativas artilladas con armamento N-60 para realizar patrullajes en ríos y lagos.
García comprometió apoyo del Gobierno a la fuerza naval para que consolide su presencia en el territorio, pero sobre todo en zonas de frontera.
«Esa presencia evitará que cualquier país ambicioso pueda tener una actitud invasora interesada en nuestros extensos recursos naturales», sostuvo el Dignatario.
Otro de los requerimientos fue la renovación de su armamento, porque, dijo, el «65 por ciento de este equipo se encuentra en mal estado y en cantidades insuficientes».
La administración del presidente Evo Morales, precisamente, negocia con Rusia un crédito en equipamiento militar que podría alcanzar los 300 millones de dólares. En este presupuesto también estaría la compra de helicópteros.
Limpias pidió equipar la Armada con helicópteros para operaciones militares y desastres naturales.
Ser parte de países de la Antártida
La institución militar planteó que la Cancillería incluya en su política exterior el objetivo de que el país sea miembro pleno del grupo de países antárticos. Esto permitirá a los militares participar en campañas en la Antártida. También piden equipos de comunicación y otros.






