«Familia feliz, familia sin alcohol, con sana diversión para una Bolivia mejor», escribió con letra gorda y pareja Jessica Gonzales —10 años, alumna de la Unidad Educativa Eloy Álvarez— e ilustró el mensaje con un dibujo de papás e hijos felices. Esa es una de las obras que se presentan en el coliseo de Villa Victoria.
La muestra es el resultado de la campaña municipal «Un día contra el alcohol» que, coincidiendo con la fiesta del Gran Poder, busca prevenir sobre las consecuencias del consumo excesivo de bebidas alcohólicas a 30 mil niños del barrio de Max Paredes.
Los dibujos infantiles reunidos dan cuenta no sólo de la creatividad de los pequeños, sino también de los problemas que viven por el alcohol. En una viñeta, un pequeño grafica a un niño estirando las manos a su papá: «No se olviden de mí en el salón», pide al adulto que lleva en la mano una botella.
En un colorido dibujo, una pequeñita de trenzas pide: «No bebas, papá» a un adulto que parece atacar a una mujer. Y en otro boceto, un hombre atrapado dentro de una botella se pregunta: «¿Cómo llegué aquí y ahura? (sic).
Karen Arias, de la Subalcaldía Max Paredes, afirmó que el dibujo es catártico para los niños. «Expresan lo que sienten cuando sus padres o sus familiares se exceden con las bebidas alcohólicas y las consecuencias que trae esto, como la violencia psicológica, física e intrafamiliar», dijo.
Abundan los gráficos que alertan sobre los peligros de manejar y conducir. «No mates a tu familia; no bebas» dice, por ejemplo, un personaje en medio de unos autos destruidos. Los pequeños también abordaron el tema de la fiesta: «Sí a la tradición sin alcohol», escribió Sergio Quenta, del Club Leones, y graficó el mensaje con bailarines coloridos. La muestra seguirá abierta hasta junio.






