El ex ministro de Culturas Pablo Groux juró ayer en la Cancillería como nuevo embajador de Bolivia ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés). Ejercerá el cargo en París (Francia) durante tres años.
«Ha sido una designación del Presidente de la República y el Canciller, creo que ésta es una responsabilidad importantísima en un sector sumamente amplio con una organización de la que el país forma parte hace muchos años», señaló el flamante embajador.
Groux informó que va a París con dos proyectos culturales. «El primero tiene que ver con una exhaustiva promoción del patrimonio cultural de Bolivia, ésta debe estar a cargo del Estado, y en este caso la Embajada de Bolivia ante la Unesco tiene esa misión fundamental trabajar en promover nuestras expresiones culturales».
Su segundo proyecto busca establecer una cartografía del patrimonio inmaterial, al menos, en la región andina.
«Estamos conscientes que hay expresiones culturales que atraviesan las fronteras y otras propias de determinados países; pero en ningún momento hemos logrado sentarnos las autoridades vinculadas a la defensa del patrimonio cultural de la región, por lo que sería importante que la Unesco considere este proyecto», expresó.
Groux informó que también trabajará en temas relacionados al ámbito educativo, científico tecnológico y de comunicación. «Son ámbitos importantes que no debemos descuidar. Se debe impulsar los programas relacionados al área científico-tecnológica. En el área de la información buscaremos establecer cuáles son los alcances de la comunicación y la libertad de prensa en nuestro país», dijo.
El flamante Embajador de Bolivia ante la Unesco fue Ministro de Culturas hasta principios del 2010. Antes, desempeñó labores como Oficial Mayor de Culturas de la Alcaldía de La Paz.






