El presidente Evo Morales afirmó ayer que analizará las causas del desarreglo estomacal que sufrió y que lo alejó de sus actividades por dos días.
Según el Mandatario, tuvo varias veces problemas estomacales «tantos como cualquier ciudadano». Sin embargo, aseguró que su enfermedad de la semana pasada «ha sido muy rara, esto está sujeto a un análisis profundo. Fue muy grave, me dolía, tenía problemas muy serios».
El gobernante contó que el último miércoles tuvo que asistir a la «clínica de los hermanos cubanos», donde le dieron el tratamiento médico.
Morales sufrió la pasada semana una infección intestinal, por la que tuvo que recibir suero y dieta blanca. De hecho, varias de sus reuniones fueron postergadas y sólo atendió algunas de emergencia desde la residencia presidencial.






