El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo ayer que se ha trazado el «objetivo supremo» de impedir que su colega de Colombia, Álvaro Uribe, al que llamó «lacayo» de Estados Unidos, logre provocar una guerra entre ambas naciones esta semana, la última de su mandato.
Chávez respondió así a la denuncia del gobierno de Uribe sobre una supuesta presencia de guerrilleros colombianos en territorio venezolano y tras alertar que este señalamiento constituía un pretexto para ocultar problemas internos de Colombia y el supuesto «permanente» empeño «imperialista» estadounidense en su contra.
En su columna dominical, «Las líneas de Chávez», el gobernante llamó al presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, a que «entienda que no nos anima otro interés ni otro deseo» que no sea «sumar la mejor de nuestras voluntades para que halle definitivamente una paz duradera y confiable» en su país.
Después de que en los últimos días afirmara que ha tenido que revisar «planes de guerra» contra Colombia y ordenar el refuerzo militar en la frontera común, Chávez escribió hoy que ello no implica una merma en la intensidad de sus anhelos de paz.






