La posibilidad de que Ecuador pida en extradición al próximo presidente de Colombia, Manuel Santos, por un bombardeo contra una base de las FARC en su territorio el 2008, reflotó a días de su investidura, a la que asistirá el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa.
El fiscal Carlos Jiménez dijo que había pedido la extradición de Santos por asesinato, a raíz del ataque del 1 de marzo del 2008, que mató a 25 personas, entre ellas el número dos de las FARC, Raúl Reyes, cuatro mexicanos y un ecuatoriano en la zona fronteriza de Angostura.
La Fiscalía basa su acusación en que el bombardeo fue ordenado por Santos cuando era ministro de Defensa de Álvaro Uribe, a quien sucederá el sábado. El presidente enfrenta además una orden de arresto preventivo en Ecuador.
En la instrucción fiscal «se le solicita al señor juez que sugiera al presidente de la Corte Nacional de Justicia, José Troya, inicie el proceso de extradición», dijo Jiménez a la prensa.
El juez de la causa, Daniel Méndez, explicó ayer sus declaraciones del día anterior, cuando dijo que la Fiscalía no había hecho tal solicitud, y que por ello no se había trasladado el trámite a la Corte de Justicia.






