El ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, se presentó ayer ante el fiscal Prudencio Flores, quien investiga el caso del linchamiento de cuatro policías en los ayllus de Uncía.
«Quiero aclarar que no hubo ninguna citación, pero vine de forma voluntaria», afirmó la autoridad. Anunció que prestará su declaración informativa el miércoles 11.
Reiteró que colaborará con la pesquisa, aunque dijo que la denuncia interpuesta por Unidad Nacional tiene un fin político. Las familias de los linchados se querellaron contra él y otros jefes policiales.






