Dos analistas y políticos, tanto opositores como oficialistas, destacan que el Mandatario haya admitido que la lucha contra el narcotráfico y el contrabando, así como la necesidad de mayor inversión para impulsar la industrialización, son tareas pendientes para el gobierno del Movimiento Al Socialismos (MAS).
Los sociólogos María Teresa Zegada y Carlos Cordero identifican una señal positiva y de conciliación. Sin embargo, ambos advierten que es necesario un cambio de actitud para que las acciones permitan cumplir esas tareas pendientes. De esa manera, aseguran que el discurso alcanzará coherencia con la práctica.
La senadora masista Gabriela Montaño asegura que al plantear las tareas por cumplir, el Presidente ha dado una señal positiva y que el partido en función de gobierno está a tono con esa demanda, al menos en el tema del contrabando, porque hay un proyecto de ley que analiza la Asamblea Legislativa Plurinacional.
También demanda la participación internacional en la lucha contra el narcotráfico y destaca el acercamiento del Ejecutivo con sectores productivos para impulsar la inversión y el desarrollo.
Los políticos de oposición Róger Pinto y Centa Rek aplauden que el mandatario Morales haya dejado el discurso de la confrontación para dar paso a la identificación de problemas que debe resolver no sólo el Gobierno, sino el conjunto del país.
Las fuentes consultadas esperan ver acciones concretas en los próximos meses para que las tareas planteadas por el presidente Morales no queden como parte del discurso que pronunció ayer en Santa Cruz ante el pleno de la Asamblea Legislativa.
«Le tomamos la palabra al presidente Evo Morales. Compartimos sus preocupaciones, pero es él quien tiene la responsabilidad y ahora la gente estará pendiente de ver las acciones que asumirá para superar estos males. El discurso busca tender puentes, busca confianza. A partir de ahora, el discurso tiene que estar acompañado de hechos y tendremos que ver un país más tranquilo, con mejor distribución de recursos a las regiones, se tendría que acabar la judicialización de la política para que se acabe la confrontación. Y en materia de narcotráfico tendrá que demostrar verdadera vocación de lucha porque este mal está tocando las puertas de gente del Gobierno, está muy cerca al partido de gobierno y eso es peligroso».
Róger Pinto,
senador del PPB-C
«El reconocimiento de las debilidades que está confrontando el Gobierno y que son muy graves para Bolivia creo que fue un actitud pertinente de parte del Jefe de Estado. Pero, después de un discurso que en realidad busca pacificar un poco la situación delicada y de conflictividad por la que atraviesa el país, ahora hay que ver las acciones. Nos preguntamos: ¿será que derogará la Ley 017 que genera inseguridad jurídica y permite descabezar a gobiernos locales o departamentales? ¿Será que en adelante va a respetar la libertad de expresión y va a dejar de perseguir a los políticos de la oposición? ¿Le pondrá coto al narcotráfico? Tendría que partir erradicando la coca excedentaria. En realidad lo que se necesita es que después del discurso ahora muestre acciones».
Centa rek,
Senadora del PPB-C
«El centro del discurso del Presidente tiene que ver con la posibilidad de dejar atrás la confrontación, que quiere decir que lo importante es llevar adelante un proceso en el que los retos del Gobierno central, los departamentales y locales sean comunes. En materia de contrabando está claro que existe la decisión de una lucha frontal y para ello hay una ley que está siendo tratada. El tema más delicado, sin duda, es el narcotráfico. La oposición siempre ha querido estigmatizar al Presidente por su relación con los sindicatos de cocaleros, pero, hay que decirlo, el Presidente tiene la responsabilidad de asumir la lucha frontal contra el narcotráfico y es acertado mencionarlo como un tema pendiente en este 6 de agosto, en el marco de su evaluación».
Gabriela Montaño,
Senadora del MAS
«Evidentemente, el presidente Evo Morales ha sido autocrítico. Reconoció debilidades estatales, pero que se han dado como efecto de las decisiones que ha tomado el Gobierno, como expulsar a la DEA o ser tolerante con los sindicatos de campesinos, y la defensa del cato de coca por familia. También reconoció como debilidad la falta de inversión, la necesidad de construir confianza, que es fundamental entre autoridades de gobernaciones y alcaldías y el Gobierno. Ahora, no es suficiente la autocrítica, lo importante es si el Gobierno va a cambiar de actitud y va a ser coherente con lo manifestado. Ha intentado ser conciliador, amplio y ojalá que esté acompañado de acciones, en función de las buenas intenciones que ha manifestado».
Carlos Cordero,
Analista
«Admitir que estamos mal en algunas cosas le permite, al presidente Evo Morales, reencaminar aspectos de la gestión pública que le son difíciles de controlar. Ha hablado de confrontación . En este tema, no hay que olvidar que la polarización se atenuó por la consolidación del proyecto hegemónico del Gobierno. En esa línea, el Presidente está en procura de recuperar la popularidad que, según las encuestas publicadas, han mostrado una baja. Y parte de su estrategia para lograr esto fue llevar a Santa Cruz los actos para festejar el 6 de agosto. El Presidente se ha referido a temas que son muy complicados controlar desde el Gobierno como el narcotráfico. Creo que son señales que ha querido dar para evitar que se genere mayor conflictividad».
Maria Teresa Zegada,
Analista






