Dirk Schmidt contribuyó a evitar convulsiones y apoyó al proceso de cambio que impulsa el Movimiento Al Socialismo (MAS), desde antes de que Evo Morales llegara a ser Presidente, reveló Karina Flores, esposa del alemán.
«No quiero que piensen que llegó (al Gobierno) por el ex viceministro (de Régimen Interior) Gustavo Torrico. Lo desmiento categóricamente. Mi esposo, incluso antes de que Morales sea Presidente, estaba comprometido con este proceso de cambio», afirmó.
Flores llegó ayer a la sede de gobierno y declaró en calidad de testigo ante el fiscal Franz Contreras que investiga a Schmidt, Torrico y a otras personas por presuntos delitos de legitimación de ganancias ilícitas y estafa a menonitas, entre otros delitos.
Aseguró que junto a su esposo trabajó «muy silenciosamente» para poder pacificar en muchas situaciones a Santa Cruz y al país, que eran amenazados por «ciertas organizaciones y gente que estaba metida en temas de convulsión».
«Si he dañado a alguien por esto, quiero que aparezca y que me diga qué fue lo que yo y mi esposo hicimos mal. No comprendo», desafió Flores.
Apuntó al ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, y a sus asesores, de ser los únicos que acusan a su esposo de alzamiento armado y otros delitos en Santa Cruz. El alemán guarda detención en la cárcel de Palmasola desde julio, tras habérsele confiscado armas.





