En Santa Cruz y La Paz, comerciantes denunciaron que existe escasez de azúcar debido a que el producto estaría siendo sacado de forma ilegal hacia Perú. Una presunta red de contrabandistas se encarga de hacer el trabajo desde el Desaguadero.
«Será una semana que no llega el azúcar a La Paz y si llega es con precios más altos; La Bélgica está ahora a Bs 190 y el San Aurelio está en Bs 187», aseveró una comerciante a la red televisiva PAT. El precio del producto se habría incrementado por quintal entre 15 y 20 bolivianos y en los mercados se ofrece como alternativa el azúcar morena.
En Santa Cruz, los comerciantes señalan que hace dos semanas que no llega el producto y desconocen los motivos. «No llega azúcar, no sabemos si lo están escondiendo o algo así, nos dicen que no hay ni caña y por eso no hacen llegar», dijo un vendedor.
Según el informe, el producto estaría siendo sacado del país por contrabandistas hacia Perú a través del río Desaguadero. El artículo de primera necesidad es transportado a 100 metros del control policial, en barcazas y bicitaxis, e internado al país vecino, donde se paga más.
Por ejemplo, mientras en Bolivia un kilo cuesta 4 bolivianos y el quintal 190 bolivianos, en Perú el producto es comercializado en 6 y 270 bolivianos, respectivamente, al tipo de cambio oficial con el sol.
Traslado. Según la red PAT, el azúcar es sacada del país a través de lo que se denomina «Culebra del Sur y del Norte» (hilera de camiones habilitada por presuntos contrabandistas peruanos) que forman una fila de al menos 30 vehículos para transportar el producto desde el Desaguadero a diferentes poblaciones en Perú.
La Sur recorre el Desaguadero-Zepita-Ilábez y se extiende hasta Juliaca, donde los comerciantes dejan el producto en cada población. La «Culebra del Norte» va por el Desaguadero-Achacachi- Ninantaya y termina en Juliaca a través de Puerto Acosta.
La cabeza de ambas culebras se inicia en almacenes de la avenida 6 de Marzo de El Alto, donde se acopian los productos.
Puerto Acosta, de acuerdo con la investigación de PAT, sería la médula de la «Culebra» y donde termina su recorrido la hilera de camiones. En ese punto, los comerciantes peruanos compran el producto y lo introducen a otros vehículos para su distribución en compañía de las denominadas «liebres», gente armada cuya misión es limpiar la ruta.






