Pobladores y comerciantes han convertido al distribuidor y a la pasarela peatonal de la calle 1, en la Ceja de El Alto, en mingitorios y basurales al aire libre. Los olores nauseabundos se diseminan en ambos puntos donde se asientan puestos de venta de comida y de refrescos.
Diariamente y a toda hora la actividad de comerciantes, peatones, transportistas y vecinos es intensa. Los vendedores ambulantes y gremiales ocupan aceras y calzadas, y los compradores echan bolsas y envases de plástico, cartón y papel sobre jardineras y la vía pública. En todo el sector no hay basureros ni contenedores para los desperdicios.
Sólo en las áreas de la pasarela y el distribuidor, La Razón contó al menos 10 focos de infección ya sea por basura acumulada, desechos humanos o filtraciones de aguas servidas. La Ceja tiene el mayor movimiento comercial y laboral de la ciudad de El Alto y, para muchos, es su carta de presentación.
La parte inferior del paso peatonal y del distribuidor está invadida de orina y heces que deben ser esquivadas por los cientos de peatones que necesitan circular por el lugar. Cerca de este mingitorio al aire libre están los comerciantes que ofertan productos que en su mayoría son alimentos.
«Desde la gestión de Fanor Nava, la Alcaldía se ha comprometido a colocar dos contenedores de basura en este lugar. No tenemos más remedio que echar la basura en la esquina para que los de la empresa de aseo la recojan en la mañana», justificó María Chambi Janco, comerciante del sector de «las jugueras» y que día a día acumula cáscaras de frutas y latas.
Al igual que Chambi, diariamente en la tarde y en la madrugada, decenas de comerciantes y dueños de restaurantes y bares echan desperdicios en las esquinas de ingreso al distribuidor y todo el sector colindante con la calle 1 hasta la Plaza del Lustrabotas. La basura es dispersada por los perros callejeros que buscan alimento.
PASARELA Alrededor de la pasarela peatonal están distribuidas al menos 220 vendedoras, quienes sólo pueden acceder a un baño público asentado sobre la avenida 6 de Marzo.
«Como asociación hemos pedido hace más de 10 años que se construyan en un espacio de área verde tres mingitorios municipales, lamentablemente sólo hay promesas», dijo la comerciante Demetria Juchani Mita. La vendedora denunció que el alcalde alteño Édgar Patana se comprometió a edificar un baño municipal en ese lugar. «Acá vienen a plena luz del día hombres y mujeres que hacen sus necesidades en plena vía pública. Se ponen debajo de las gradas y hacen de todo. La gente ya no nos quiere comprar porque el olor es tan fuerte que se van», dijo.
La basura provocó el taponamiento de los desagües pluviales que afectan a toda la zona. En la calle 2 hay una filtración de aguas servidas que cubren gran parte de la vía. En la esquina colindante con las avenidas 6 de Marzo y Kilómetro 7 funcionan restaurantes de comida rápida.
«Las autoridades del municipio no hacen nada para resolver este problema que tiene años. Gran parte de la Ceja se ha convertido en un foco de infección que afecta a todos los que pasan», dijo el dirigente de la Organización Territorial de Base del distrito 1, Miguel Mallo.
El corazón comercial de El Alto
De acuerdo con los registros del Municipio alteño, en toda la Ceja están asentados más de 4.000 comerciantes y más de 1.000 centros comerciales. En esta área están ubicadas las oficinas de la Alcaldía, la Corte Regional de Distrito, la Gobernación y otras entidades públicas.
La Alcaldía busca solución global
El alcalde de El Alto, Édgar Patana, afirmó que el problema de la basura en la Ceja se resolverá de forma integral con el Plan de Reordenamiento que comenzará a aplicar en septiembre. «Es una realidad que nosotros conocemos y es algo que tenemos que resolver a la brevedad posible porque está en juego la imagen de El Alto».
El mencionado plan será aplicado en fases, que incluye la mejora de las avenidas y aceras, la redistribución de los comerciantes minoristas y del transporte; y también la construcción de un mingitorio y la colocación de contenedores y basureros.
Todo este proyecto, según el alcalde, durará hasta principios del 2011 y cuenta con financiamiento del Gobierno central.
Patana enfatizó que el problema no sólo pasa por el colocado de depósitos y por el recojo diario de la basura, sino por implementar un plan de educación ciudadana.
«Es necesario que la gente adquiera conciencia sobre el manejo adecuado de la basura en nuestra urbe», aseveró la autoridad.
El director de Seguridad Ciudadana, Dayler Zurita, explicó que el proceso se enfocará en dar talleres de cómo reciclar los desechos sólidos a gremiales y ciudadanos.






