La Paz – El trabajo de las brigadas de salud de la Gobernación en Apolo (provincia Abel Iturralde) contuvo el avance de la peste bubónica en 300 casas de 30 comunidades, pero verificó la expansión de la zona de infestación en la región.
El responsable de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes), René Barrientos, señaló que cuando se viajó al epicentro de la peste, se tenía la información de que las comunidades afectadas eran 14. En el lugar se comprobó que en la zona había el doble de comunidades en riesgo.
La peste bubónica cobró la vida de un adolescente y seis casos de infección que fueron tratados. Barrientos detalló que el trabajo de los brigadistas, con el apoyo de las Fuerzas Armadas, consistió en rociar veneno para la pulga (agente transmisor de la enfermedad) y colocar veneno para los roedores (animal que alberga al insecto). Además, se realizaron campañas de limpieza de basurales, el deshierbe a 50 metros a la redonda de las casas y se procedió a informar a la gente sobre la enfermedad.
La anterior semana, los brigadistas partieron a Apolo. Según el detalle de Barrientos, la infestación de pulgas en la región llega en algunas comunidades hasta el 80%.
«Probablemente sea porque ya son inmunes, pero nos llamó la atención que la gente convivía con los roedores y pulgas. Un campesino nos dijo que por primera vez durmió tranquilo, sin que corran los ratones por su casa, y es que en los hogares no hay ni siquiera gatos, los que llevaron murieron», indicó






