La hija más famosa del cine estadounidense, Sofía Coppola, se consagró en el festival de Venecia pese a los interrogantes que generó el premio por haber sido otorgado por su ex pareja sentimental, el presidente del jurado Quentin Tarantino, su filme Somewhere fue aceptado y elogiado por buena parte de la crítica.
«Los filmes que ganaron premios fueron los que nos gustaron a todos. Hablar de conflicto de intereses es exagerado. Se trata más de chismes que de realidad», comentó ayer el oscarizado director italiano Gabriele Salvatores, miembro del jurado.
Premios «sensatos y justos», subrayó por su parte el diario español El País, que enaltece también el «incontestable talento» del otro cineasta doblemente premiado, el español Álex de la Iglesia, considerado un «discípulo» de Tarantino, quien fue galardonado con el León de Plata y el premio al mejor guión por su cinta Balada triste de trompeta. «Confieso que si bien mi cine no es cercano a ese estilo, cuando salí de la película de De la Iglesia me invadió unas ganas enormes de volver a inventar, de realizar filmes», reveló Salvatores.
«Simpáticos e intrigantes, pero nada más», calificó el diario italiano Il Corriere della Sera.






