El Colegio Médico de Bolivia (CMB) manifiesta que «por ética» no puede avalar la castración como sanción para los violadores de niñas, niños y adolescentes. «Por principio ético, el médico no está de acuerdo con la castración química. Cuando egresamos hemos jurado defender la vida en su conjunto. Al hacer esto se quita un derecho a la salud», según el presidente del ente nacional, Walderedo Gutiérrez.
El profesional indicó que la castración química tiene un costo mínimo y que una ampolla cuesta unos 70 bolivianos. «Pero, sirve para tres o seis meses, la depoprovera se utiliza para las mujeres que no quieren embarazarse, en ellas evita la ovulación. En el hombre hace perder el líbido, produce impotencia, desinterés ante el otro sexo. Eso es temporal hasta que dure el efecto», acotó.
Gutiérrez recomienda hacer un tratamiento integral con psicólogos, psiquiatras, y no ver «la punta del iceberg». «Hay que tomar en cuenta que el endurecimiento de las penas no tendría los mejores resultados. Si a un individuo quieren hacerle la castración química, no sabemos qué pasará después».






