El Subcomité para la Prevención de la Tortura (SPT) concluyó el miércoles 8 su primera visita al Estado Plurinacional de Bolivia. Durante este tiempo, según reseña información del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, la comitiva se reunió con distintas autoridades y con representantes de organizaciones no gubernamentales y otros miembros de la sociedad civil.
Según el informe, se inspeccionó diversos lugares de privación de libertad, incluidas 11 unidades policiales y ocho centros penitenciarios en los departamentos de Cochabamba, La Paz y Santa Cruz.
En la nómina de las cárceles visitadas están: San Pedro (La Paz), Chonchocoro (La Paz), Palmasola (Santa Cruz), El Abra (Cochabamba), San Sebastián mujeres (Cochabamba), San Sebastián hombres (Cochabamba), San Antonio (Cochabamba) y San Pedro de Sacaba, en el poblado cochabambino del mismo nombre.
«Creemos que esta visita contribuirá a iniciar un diálogo con el Gobierno boliviano, tendiente a identificar y prevenir condiciones que puedan poner a las personas, privadas de libertad en el país, en situaciones de vulnerabilidad a la tortura y otros malos tratos» afirmó Víctor Rodríguez Rescia, presidente del SPT y jefe de la delegación que visitó Bolivia.
Al final de la inspección, continúa el informe, la delegación presentó a las autoridades competentes sus observaciones preliminares confidenciales. A éstas les seguirá el informe confidencial que el SPT presentará al Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia.
Dentro del marco de su mandato, el SPT llevó a cabo entrevistas confidenciales con personas privadas de libertad en las instituciones.
Las ocho personas entrevistadas en la cárcel de mujeres de San Sebastián de Cochabamba niegan que haya llegado hasta ese lugar alguna comisión internacional para verificar su situación tras las rejas.
Mecanismo de prevención
Bolivia se comprometió a crear el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura en el transcurso de un año, desde la entrada en vigor del Protocolo Facultativo a la Convención contra la Tortura. Esta entidad servirá para hacer un seguimiento a los malos tratos hacia las personas privadas de libertad en el país.
Diversas necesidades dentro de la prisión
Según comentan ocho internas del penal de mujeres de San Sebastián, las privadas de libertad se encargan de mantener el lugar en condiciones más habitables. Por ejemplo, ellas mismas tuvieron que realizar trabajos o mejoras en las tuberías del alcantarillado. También se encargaron de construir espacios recreativos, como la sala de exposición o la cafetería.
El único espacio social del penal es el patio, que en los días de visita se convierte en una pequeña plaza de comidas. No mide más de 12 metros cuadrados y allí también se reciben a las visitas y a los abogados personales. No hay un espacio privado para realizar alguna otra actividad recreativa.
Las internas reciben cada día un prediario de 2,50 bolivianos; sin embargo, el precio de un almuerzo dentro del penal oscila entre 10 y 15 bolivianos. La cena debe ser costeada por las mismas internas porque no existe un comedor común que podría beneficiarlas.
El agua que se distribuye en el penal es insuficiente para la población existente. Ellas se levantan a las tres de la madrugada para lavar ropa porque a las seis de la mañana el líquido elemento es mínimo.
Dentro del penal existe atención médica profesional algunas horas durante dos días a la semana. Cuando existe la necesidad de comprar medicamentos, las privadas de libertad deben comprar los insumos por su cuenta.
En el tema de salud hay otro problema: para la población existente (177 mayores y más de 70 menores) están habilitados 11 baños. Hay constantes filas en las puertas.
Hacia el lado izquierdo de la entrada de la cárcel de San Sebastián está una capilla católica donde ingresan, apretujadas, unas 20 personas. Pese a la estrechez del ambiente se han celebrado bodas en el interior del reclusorio.
Los espacios destinados a la Policía también son insuficientes. Una decena de efectivos del orden, la mayor parte mujeres, se hace cargo de la custodia durante las horas nocturnas.






