La semana pasada, la cotización del oro en el mercado internacional marcó récord al alcanzar $us 1.281,50 la onza troy. En el país, sube el valor del gramo y el de las joyas acabadas, al igual que el número de gente que se dedica a explotar el metal.
Según datos del London Metals Exchange publicados por el Ministerio de Minería en diciembre del 2009, la cotización del oro había cerrado en $us 1.115 la onza troy y en enero de este año disminuyó a $us 1.082. Nueve meses después el precio se incrementó en $us 198, es decir en 15,4%,
Según un artículo publicado el miércoles en el Wall Street Journal, los inversionistas impulsaron el oro a máximos récords a medida que continúan las compras del metal precioso, como una forma de contrarrestar potenciales pérdidas vinculadas a la vacilante recuperación económica global y a la debilidad del dólar.
El contrato del oro a diciembre, el más activo, escaló $us 24,60, es decir un 2%, para fijar un cierre récord de $us 1.271 la onza en la división Comex de la New York Mercantile Exchange. El máximo de cesión fue $us 1.276.
Debido a que el oro es considerado un activo de refugio cuando los inversionistas están intranquilos, registró otro salto tras las noticias de una abrupta caída en un sondeo sobre las expectativas para la economía alemana, la más grande de Europa.
«La demanda del oro como refugio continúa ya que hay mayores dudas sobre la solidez de la reciente recuperación económica y preocupaciones en cuanto a que los mercados podrían estar sujetos a más trastornos», dijo Mark O’Byrne, director de la corredora GoldCore con sede en Dublín, al Wall Street Journal.
En un recorrido realizado por varias joyerías de La Paz, La Razón verificó que la cotización internacional también repercutió en un alza del precio del gramo de oro en las últimas semanas.
Por ejemplo, en enero el gramo se cotizaba entre Bs 210 y 220, y en junio subió a 250, y a la fecha se comercializa a Bs 270.
Adicionalmente, una joya elaborada puede llegar a costar más por el empleo de la mano de obra, según informaron artesanos en oro asentados en la plaza San Francisco e inmediaciones.
Por ejemplo, un anillo de dos gramos para promoción se puede vender en más de Bs 600, aunque algunos comercializadores dicen que no pueden elevar mucho el costo porque ya nadie compraría.
José Luis Chorolque, ejecutivo de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin), aseguró que sólo se manifiesta una mejora del precio, no así en la producción debido a que varios yacimientos están agotados, pese a ello, el número de cooperativistas que explotan oro subió de 10.000 a 30.000 y las cooperativas de 200 a 450 en un solo año, agregó el minero.
Baja la exportación del metal
Según el boletín estadístico minero del ministerio del área, las exportaciones de oro a junio disminuyeron de $us 58,7 a $us 46,9 millones, un 11,8% menos que el 2009. El valor de la producción comercializada en el exterior bajó de 2.020 a 1.276 toneladas.
La producción de oro a junio de este año alcanzó 3.176 kilos finos, inferior en 16,1% al volumen producido en similar período el 2009. El valor en cambio subió de $us 102,4 a $us 117,7 millones, un 15% más. El oro es producido en el norte de La Paz, en Tipuani, Conzata, Sorata y también en Beni.
‘Sube el oro; también la materia prima’
Emerson Quisberth, propietario de la joyería Diamante Coral, aseguró que la elevación del precio de oro en el exterior afecta a los joyeros debido a que también se elevó la materia prima para elaborar joyas como son las piedras.
Sin embargo, los artesanos dedicados a la actividad tampoco pueden incrementar demasiado los costos de procesamiento de una joya debido a que se quedarían sin clientes.
Para Quisberth, este fenómeno les deja en desventaja, ya que aquellos que venden el metal a los intermediarios «hacen subir el precio» de acuerdo con la onza troy, pero cuando el valor baja, no se modifica. Añadió que cerca a fin de año también hay especulación de los intermediarios, lo que hace subir los precios.
Filomena Loayza de Ortiz, dueña de la joyería Circon Azul, señaló que «la subida del oro nos afecta, más que todo en la materia prima, además que nos falta capital porque no se vende mucho para comprar más oro y así trabajarlo».
Rita Lizárraga, propietaria de la joyería Agua Marina, contó que «ya no hay venta, tanto subió el oro que incluso nos riñen, porque piensan que nosotros hemos hecho subir el precio». Reclamó que el nuevo espacio que se les brindó a los artesanos en el Lanza no es conocido.
