La Paz – María (17) salió de clases el lunes 6 de septiembre. Eran las 15.30 y ella se dirigía a su casa a preparar un trabajo para el día siguiente. Mientras caminaba por la avenida Chacaltaya, en la zona de Achachicala, su vida dio un giro dramático.
Tres sujetos se le acercaron y le forzaron a tragar unas gotas que le dejaron inconsciente. La joven despertó la madrugada del martes, (5.30) y se dio cuenta de que estaba desnuda y que sus prendas estaban esparcidas cerca de ella. tenía lesiones en el rostro.
En sus declaraciones a la Policía, contó que cuando salió de la escuela Pedro Domingo Murillo y estaba cerca de la universidad Salesiana, tres varones, de unos 30 años, le lanzaron piropos. Al notar que sus halagos pasaban desapercibidos, se le acercaron, dos le sujetaron los brazos y el tercero le hizo tragar un narcótico en gotas.
El jefe de la división Menores y Familia, teniente Carlos Calle, informó a La Razón que la denuncia fue presentada tres días después de lo sucedido. «Ella no recuerda nada de lo que pasó. No se puede analizar el fármaco que utilizaron porque su organismo ya lo desechó», explicó el jefe policial.
La Policía sospecha que los tres sujetos viven en Achachicala y que es probable que conozcan a la víctima porque ella residió en la zona hace al menos un año. De hecho, el lugar donde fue abandonada, queda cerca de la casa donde vivía.
María dio las características de uno de sus agresores, con las cuales un efectivo técnico elaboró un identikid por lo que actualmente se lo busca. Entre tanto, la joven recibe terapia sicológica, pues tiene miedo de retornar a la escuela. Ésta es una de las al menos 10 denuncias de violación que recibe la Policía paceña por semana.






