Los gestos de desprendimiento que tuvieron el Presidente del Estado Plurinacional y los representantes de la Cainco y la CAO, en el acto inaugural de la XXXV versión de la Feria Exposición de Santa Cruz, son una muestra del cambio de mentalidad que se esperaba de ambas partes para honrar el carácter integrador de aquella región oriental.
Morales fue invitado a participar de la apertura de la Expocruz por primera vez en su doble gestión de gobierno y él mismo se encargó de transmitir públicamente su agradecimiento a los organizadores, no sin antes confesar que, en este tiempo, se sintió discriminado.
La noche del viernes en la Expocruz, centro económico del departamento constituido, a fuerza de trabajo, en crisol de la bolivianidad, cada palabra cobraba mayor sentido del que aparentaba. La recomposición de las relaciones entre el Gobierno y el sector productivo de la dinámica Santa Cruz no podía tener un ambiente mejor que el de la feria del Bicentenario.
Cuando Morales dijo que «Santa Cruz es la gran integración campo-ciudad de los bolivianos» y que «Santa Cruz es modelo de integración para los pueblos bolivianos y de Sudamérica», no se equivocó. Pero, sobre todo, entendió que esta región, por más opositora que fuese, demanda y merece una mayor consideración del Gobierno nacional. Por eso se comprometió a dotarle de financiamiento estatal para concretar sus grandes proyectos de infraestructura.
El Presidente, con un mensaje conciliador, y los ejecutivos de organizaciones influyentes como Cainco, CAO, Cadex, Anapo o IBCE, con reacciones de beneplácito, han contribuido inteligentemente a la generación de certidumbre para el trabajo a futuro del sector productivo empresarial.
La alianza de lo público con lo privado resulta ineludible en los tiempos que corren y los esfuerzos aislados o, peor aún, las trabas impuestas de unos a otros, serían un despropósito imperdonable en un país como el nuestro, que requiere más que ningún otro del consenso de todos ante el desafío de la lucha contra la pobreza.
Trabajo conjunto con miras a impulsar un desarrollo equitativo que dé prosperidad a los cruceños y a los bolivianos. En esta idea han coincidido los oradores de la jornada inicial de la Expocruz; sus discursos sonaron necesarios, prudentes, saludables.






