El encargado de Negocios de la Embajada de Perú en Bolivia, Jorge Wurst, dijo que para ambos países «es difícil» controlar el contrabando, pero que se cuenta con financiamiento para implementar una Aduana binacional.
El 22 de septiembre, los ingenios azucareros atribuyeron el desabastecimiento del producto a la reactivación del contrabando del producto a Perú, Chile, Argentina y Brasil.
«El caso del azúcar es una cuestión de precios, el contrabando es así; en la medida en que haya un producto que tiene un mejor precio en un lado que en el otro, se produce este fenómeno», afirmó.
El tránsito en la localidad fronteriza de Desaguadero, manifestó el diplomático, «es muy fluido, hay personas que entran y salen, comercian lamentablemente en pequeñas cantidades; eso es muy difícil de controlar para los dos países. Hay mucha gente que vive de ese intercambio».
Proyecto. Wurst adelantó que su país ya cuenta con un fondo de $us 5 millones, otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para la construcción de centros de comercio binacionales con otras naciones, entre ellos una Aduana con Bolivia.
«Ya está el dinero, se está trabajando en la parte final», indicó Wurst. La frontera con Bolivia abarca unos 3.000 km y en ella el contrabando hormiga «es una realidad», dijo.
