El primer ministro británico, David Cameron, y el showman estadounidense Conan O’Brien son las últimas celebridades en unirse a la larga lista de famosos que ha confesado públicamente su adicción a Angry Birds, un juego para móviles que está causando furor en todo el mundo.
Cantantes, deportistas, políticos y otros personajes de fama internacional, entre los que figuran nombres como Kylie Minogue, Paul Gascoigne, Tony Hawk o Julia Gillard (la nueva primera ministra de Australia), han sucumbido a los encantos de este sencillo pero adictivo juego para móviles con pantalla táctil.
Creado por la compañía finlandesa Rovio, Angry Birds está protagonizado por unos simpáticos y vengativos pájaros que quieren eliminar a los crueles cerdos verdes que han robado sus huevos, lanzándose sobre ellos con la ayuda de un enorme tirachinas.
El juego, desarrollado inicialmente para el iPhone y el iPod Touch de Apple, ha registrado en nueve meses más de siete millones de descargas de su versión de pago, a los que hay que sumar 11 millones de la versión gratuita y reducida. Su popularidad es tal que se ha convertido en la aplicación más vendida durante varios meses en la tienda virtual App Store de 67 países.






