Un estudio realizado durante el primer semestre del 2010 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló que Bolivia tiene una de las tasas de incidencia y mortalidad por cáncer más altas del mundo: de cada 100 mil mujeres, 26 han desarrollado cáncer de mama y 56 padecieron la fatal enfermedad en el cuello uterino.
Según los datos del Sensor Yanbal 2010, el 55% de las encuestadas dice que toma precauciones y que se realiza un chequeo médico cada año. Sin embargo, esta información contrastada con los resultados de la reunión de nueve grupos focales dio como resultado que sólo el 12% de las mujeres lo hace.
Todas las mujeres entrevistadas afirmaron conocer ambos tumores y tener nociones generales sobre sus características, pero desconocen el porqué se producen. Asimismo, el 85% confesó que nunca se había practicado el examen de mamografía.
Al respecto, la gerente general de Yanbal Bolivia, Cecilia Zelaya, sostuvo que este índice responde a la falta de conciencia de las féminas bolivianas. «Son empresarias que ganan mucho dinero, pero éste no está destinado a cuidar su salud ni la de sus familias, es decir, que no cuentan con seguro médico», subrayó.
El estudio de Yanbal reflejó que el 67% de las encuestadas no cuenta con seguro médico. De las que sí lo tienen, en el 67% de los casos se trata de un seguro público.
Por otro lado, la coordinadora de medios de la organización Católicas por el Derecho a Decidir, Silvia Salinas, acotó que el costo de una mamografía o de un Papanicolau es elevado. Informó también que existen campañas orientadas a los sectores de la población que no pueden pagar estos análisis, pero que muchas mujeres no acuden por temor a los resultados o a ser maltratadas. Para Salinas, es importante que las féminas sepan que la salud es un derecho y que debe ser tratado como tal.
«Nosotros trabajamos fundamentalmente con los derechos sexuales y reproductivos. Hemos logrado que estos derechos se constitucionalicen, para hombres y mujeres, en el artículo 66 de la Constitución Política del Estado», explicó.
El Sensor de Yanbal establece que el 69% de las encuestadas se informa sobre las patologías o enfermedades propias de su género a través de la televisión y de la radio. El 31% lo hace por medio de campañas de prevención
Por otra parte, ante la presencia de una molestia, las encuestadas, en primera instancia, piden consejo a algún familiar o amiga.
Sólo cuando los síntomas se hacen más evidentes y molestos, recurren a una consulta médica directa.
Políticas públicas de Salud
Para Silvia Salinas, de la organización Católicas por el Derecho a Decidir, el artículo 66 de la CPE representa una puerta abierta para que el Ministerio de Salud y otras instancias implementen políticas públicas sobre los derechos sexuales y reproductivos.
«Hay organizaciones civiles que están trabajando en la elaboración de una ley marco que se convertirá en una reglamentación para las instituciones», manifestó.
Yanbal llega a 30 mil mujeres con información
«Desde hace tres años venimos dando charlas y haciendo sondeos de opinión que nos han servido para mejorar la vida de las mujeres que forman parte de nuestro equipo», dijo la gerente general de Yanbal Bolivia, Cecilia Zelaya.
La ejecutiva recordó que el Sensor Yanbal, un proyecto impulsado por la empresa a la que representa, hoy se ha convertido en uno de los pilares más importantes de información y educación para sus promotoras.
«Internamente tenemos reuniones anuales, en las que participan todas nuestras ejecutivas. Éstas, a su vez, toman contacto con sus promotoras y transmiten la información, en este caso, relacionada al cuidado y prevención de salud», aclaró Zelaya.
Una de las ventajas, según la ejecutiva, es que en cada caja que contiene los productos que serán vendidos, pueden ir también las conclusiones de los talleres o de las encuestas para información de las promotoras.
«Tenemos presencia en los lugares más recónditos del país y nos comunicamos con mujeres que con nosotros aprendieron a utilizar una computadora», explicó.
Otro de los objetivos de Yanbal es que una vez que se conozcan los resultados de las encuestas o los talleres, la empresa buscará los medios y recursos para implementar campañas de salud gratuitas para sus promotoras, de tal manera que éstas practiquen y sean transmisoras de hábitos de vida y cuidados de salud.
Asimismo, la empresa pretende que las instituciones públicas y privadas, los organismos nacionales e internacionales, así como las iniciativas particulares, aprovechen la valiosa información que recoge a través de sus encuestas.
Finalmente, Yanbal quiere ser un ejemplo para que otras empresas (sin importar el rubro) implementen proyectos similares y que entre todos puedan lograr mejorar las condiciones de salud de los hombres y de las mujeres en todo el territorio nacional.






