El Ministerio de Transparencia realizó ayer una visita sorpresa al hospital Jaime Mendoza de Sucre para obtener información sobre una serie de irregularidades denunciadas.
La titular del área, Nardi Suxo, llegó al nosocomio, dependiente de la Caja Nacional de Salud (CNS), y verificó la existencia de varias anomalías, entre ellas el uso de influencias para beneficiar a pacientes, la falta de medicamentos adecuados para las personas de la tercera edad y un supuesto caso de negligencia médica.
Milenka Altamirano, funcionaria del Programa de Servicio de Atención al Ciudadano del Ministerio de Transparencia, explicó que se recibieron diversas quejas de los asegurados que serán investigadas. Entre ellas mencionó un caso de supuesta mala praxis médica con un bebé recién nacido que de-sarrolló un edema cerebral.
En este caso, Altamirano dijo que comenzó con la investigación recogiendo los testimonios de los padres, de los médicos y otros funcionarios que asistieron al bebé. Otro hecho que se verificó fue el uso de influencias. Altamirano explicó que no se respeta la prelación de las fichas y algunos funcionarios influyen para que sus parientes sean atendidos sin hacer filas.
A ese despacho llegaron, de todo el país, 19 denuncias de supuestas irregularidades en los servicios de salud. Similar tarea se desarrolló en los hospitales de las ciudades de El Alto, Cochabamba y Santa Cruz; el plan es llegar a otros departamentos para que se mejore la atención.






