El disidente cubano Guillermo Fariñas, ganador del Premio Sajarov 2010, denunció ayer que el Gobierno de Raúl Castro usa a los presos políticos cubanos «como ficha de cambio» ante la Unión Europea (UE), en vísperas de que el bloque examine el tema Cuba.
«El Gobierno cubano está usando a los presos políticos como ficha de cambio para mejorar su imagen ante la comunidad internacional y fundamentalmente la UE, para tener acceso a créditos blandos e inversiones», declaró Fariñas a la AFP desde Santa Clara.
No obstante, el sicólogo y periodista de 48 años, calificó como «importante que esas liberaciones se sigan produciendo», al comentar que el jueves tres presos fueron excarcelados y viajaron a Madrid, y cinco fueron autorizados a salir.
Esos ocho no forman parte de 52 disidentes —que quedaban en prisión de 75 condenados en 2003—, cuya liberación prometió el Gobierno en un inédito diálogo con la Iglesia Católica instalado en mayo.
Desde julio, 39 de los 52 fueron excarcelados y emigrados a España, y 13 rechazan abandonar la isla. Con los ocho del jueves, el gobierno autorizó 47 liberaciones que aceptaron salir del país.






