Un grupo de pistoleros acribilló a balazos a 12 jóvenes y dejó heridos a por lo menos 10 la madrugada de ayer en una fiesta en Ciudad Juárez; una violenta ciudad del norte de México, fronteriza con EEUU que ha sufrido otras dos masacres este año.
«Tenemos un balance inicial de 12 muertos y más de 10 heridos que han sido distribuidos en diferentes hospitales», dijo una fuente de la Policía que se mantuvo en el anonimato.
La casa donde ocurrió la masacre ha sido acordonada. Desde la calle se alcanza a ver en el piso bolsas de mujer y restos de comida, en medio de charcos de sangre, constató la AFP.
Los vecinos atemorizados evaden a los periodistas escondidos en sus casas. La zona residencial donde ocurrió el homicidio múltiple, Horizontes del Sur, está ubicada a menos de dos kilómetros de donde ocurrió otra masacre en enero, en la que murieron 16 jóvenes acribillados por un comando armado que irrumpió a balazos en su fiesta.
«Váyase, váyase por favor, no me comprometa, no puedo hablar, si lo hago vienen por mí los matones, eso nos gritaron anoche», respondió angustiada una vecina cuando la AFP tocó a su puerta. «Uno de los muertos es mi sobrino y no andaba en malos pasos, no sé por qué lo mataron esos malditos», dijo cortante antes de cerrar la puerta.
La prensa de Ciudad Juárez, una urbe de unos 1,2 millones de habitantes, indicó que entre los muertos hay cinco mujeres, y entre los siete hombres hay uno que tenía 13 años.
Según medios locales, el número de muertos se habría elevado a 15 luego de que tres heridos murieron en hospitales.






