Artificieros de la Policía colombiana desactivaron dos cargas explosivas que presuntos guerrilleros de las FARC colocaron en una terminal de transporte terrestre en el sur del país y en la pista de un aeropuerto de una población fronteriza con Venezuela.
El primero de los hechos se registró en la terminal de transporte de Neiva, capital del departamento del Huila (sur del país), donde expertos desactivaron una carga instalada en la llanta de un autobús de servicio intermunicipal que estaba parqueada en ese sitio.
Por prevención, la terminal de transporte fue evacuada y, luego, expertos en explosivos desmontaron la carga compuesta por un kilo de pentonita que iba a ser explotada por control remoto.
De otro lado, las autoridades también frustraron una acción terrorista al detonar controladamente una bombona de gas repleta de explosivos y otros elementos. Al parecer, el artefacto fue instalado por miembros de las FARC en la pista del aeropuerto de Tibú, población de Norte de Santander, departamento fronterizo con Venezuela.
El general del Ejército, Alberto Saavedra, explicó que la carga, compuesta por anfo, fue puesta en un lugar estratégico de la pista y que por la complejidad del mecanismo, se activó de forma controlada.
Según radio Caracol, que cita fuentes oficiales, el objetivo era atentar contra la primera dama del departamento, Cecilia Soler, quien podría llegar a esta población.






