La Intendencia Municipal de El Alto identificó dos irregularidades en 30 panaderías de esa ciudad, en un operativo sorpresa que se realizó el viernes para verificar las condiciones de trabajo e higiene.
En el control se estableció que el almacenamiento de insumos no cumple con las condiciones de higiene y que falta autocontrol del peso y tamaño de los productos.
«Hemos tenido que decomisar panes en insumos que se encontraban en mal estado. Lo que nos ha llamado la atención es que la mayor parte de estas panaderías tenían guardadas latas con manteca en descomposición», afirmó el intendente, mayor Richard Oblitas.
Para sorprender se conformaron tres equipos de funcionarios de la Guardia Municipal, que se desplazaron por la Ceja, Villa Adela y Río Seco.






