Murió con los ojos abiertos, como quien mira de frente a la muerte. Miguel Hernández tenía 31 años al partir, pero su poesía ya había marcado las letras universales. Este viernes, La Paz se sumará a esta conmemoración mundial con un homenaje sentido.
Música, video, ponencias y fotografías serán parte de la conmemoración del centenario del nacimiento del poeta español, que vio la luz en Orihuela, el 30 de octubre de 1910. Se unieron para esto la carrera de Literatura de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y el Espacio Simón I. Patiño, con el apoyo de la Embajada de España y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
El evento, que se celebrará mañana a las 19.00 en el auditorio del Espacio Simón I. Patiño (av. Ecuador 2503, edificio Guayaquil), «va a ser bastante sencillo y ágil, no queremos que sea muy académico, sino algo más sentido», explica Patricia Alegría, docente del Seminario de Literatura Española de la carrera de Literatura de la UMSA. «Participamos tanto docentes como estudiantes y directivos. Lo que queremos es dirigirnos a un público más amplio, para que la obra de Hernández sea más difundida», acota.
Por ello, el director de la unidad académica, Juan Carlos Orihuela, y Alegría presentarán ponencias breves. «Orihuela hablará desde la experiencia vital en contacto con la poesía de Hernández, sobre cómo ha influido en él. Será una ponencia más vivencial. La mía, sin ser un análisis riguroso, ofrecerá un acercamiento a la figura de Hernández, a su vida y a sus obras», añade Alegría. A las exposiciones le seguirá la lectura de varios poemas del español.
La AECID presentará además fotografías de la Fundación Miguel Hernández y un video en que aparece Josefina Manresa, la esposa del poeta, quien habla del legado de su marido. Ella, junto al escritor Vicente Aleixandre, se ocuparon de que la obra de Hernández no se pierda, a pesar de la censura y persecución del general Francisco Franco, que obligó al autor de El rayo que no cesa, Viento del pueblo. Poesía en la guerra y El hombre acecha, entre otros libros, a terminar sus días aquejado por una tuberculosis y en una cárcel. Su célebre verso «Me llamo barro aunque Miguel me llame», hoy figura en su lápida.
Ante su tumba, el poeta Vicente Aleixandre dijo: «Tú, el más puro y verdadero, tú el más real de todos, tú el no desaparecido». Verdad irrefutable, pues su legado perdura, como demostrará mañana en la noche Vadik Barrón, quien —como hiciera Joan Manuel Serrat y Enrique Morente— cantará algunos de sus poemas musicalizados.
El poeta de orihuela nació hace 100 años
Miguel Hernández Gilabert nació en Orihuela (España), el 30 de octubre de 1910. El poeta y dramaturgo se hizo célebre por obras como «El rayo que no cesa» y «El hombre acecha». Censurado, perseguido y capturado por el franquismo, murió enfermo de tuberculosis en la prisión de Alicante, el 28 de marzo de 1942, a los 31 años.






