Sindicatos y Gobierno coincidieron en que el número de manifestantes que recorrieron las calles de Francia para protestar contra la reforma que elevará dos años la edad de jubilación cayó significativamente, un día después de que la Asamblea Nacional diera luz verde a la nueva ley.
Se trata de la «participación más débil desde el inicio de la movilización» en junio, aseguró el Ministerio del Interior, que contabilizó 560.000 manifestantes en 263 concentraciones por todo el país frente a los 1.100.000 en que cifró la protesta precedente, el 19 de octubre.
Los sindicatos reconocieron también que la respuesta de los trabajadores en la calle no rondó los 3,5 millones de la semana pasada, sino que se situó en «cerca de dos millones». Por ello, desde el Gobierno se habla de «ralentización» y se espera que se salga de la crisis.






