El Gobierno de Estados Unidos continúa trabajando con la administración de Evo Morales en el acuerdo marco de relacionamiento bilateral, informaron fuentes de la embajada estadounidense. También expresaron su disposición para mejorar las relaciones, sobre la base del respeto mutuo y el principio de no injerencia.
«Seguimos trabajando con el Gobierno boliviano en el acuerdo marco», se informó. El canciller, David Choquehuanca, sostuvo el 28 de octubre que la firma del documento estaba sujeta a «pequeños detalles» que debía resolver el país del norte. Incluso expresó que se esperaba rubricar el acuerdo hasta fines de este año.
La administración de Evo Morales acusó, en reiteradas ocasiones, a la Embajada de Estados Unidos de injerencia en asuntos internos. Expulsó al embajador Philip Goldberg, a la agencia DEA y los cocaleros expulsaron a USAID del Chapare.
«Estados Unidos reitera su disposición constante para mejorar las relaciones entre nuestros dos gobiernos, manteniendo una amistad basada en el respeto mutuo, el diálogo abierto y el principio de no injerencia», sostienen las fuentes de la legación diplomática.
Morales, el lunes, en una entrevista con el padre Eduardo Pérez, hizo conocer que espera que «lo antes posible» se designe a los embajadores. Una vez que el gobierno expulsara al embajador estadounidense, también fue expulsado el entonces embajador Gustavo Guzmán.
Bolivia y Estados Unidos comenzaron a perfilar su nuevo relacionamiento el 23 de julio del 2008. La visita a La Paz del entonces secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, inició este proceso.






