Las autoridades de Haití intentaban ayer realizar evacuaciones masivas de los campamentos de refugiados por el sismo, ante la inminencia de la llegada de la tormenta Tomas y cuando el país aún no se recupera de la epidemia de cólera.
La tormenta tropical Tomas se intensificaba y aumentaba su velocidad anoche casi con fuerza de un huracán. Su centro estaba cerca de la costa de Haití anoche, según datos del Centro de Huracanes de EEUU (NHC), con sede en Miami.
Tomas arrojaba intensas lluvias en todo Haití, que pueden producir una acumulación de agua de entre 130 y 400 mm en algunas zonas, además de inundaciones repentinas y deslaves en áreas montañosas, advirtió el NHC.
Según previsiones del NHC, la marea se elevará casi un metro por encima de lo normal y en las costas irá acompañada de grandes y destructivas olas. En Puerto Príncipe, la ONU evacuó a una parte de los 1,3 millones de personas sin techo que viven en campos de desplazados tras el sismo del 12 de enero, que dejó 250.000 muertos.
«Decidimos cerrar las escuelas temporalmente antes de la tormenta porque algunas serán utilizadas como refugios», explicó Miloudy Vincent, una alta funcionaria del Ministerio de Educación. Sin embargo, los evacuados no quieren irse sin que les den garantías de que tendrán otro refugio.






