La Misión de Monitoreo de la Unesco a Tiwanaku sugirió a las autoridades la realización de planes de prospección del sitio arqueológico, la coordinación con los otros actores y la creación de un plan de manejo.
«Tuvimos una reunión final con los dos expertos, en la que nos informaron de sus conclusiones y nos dieron sugerencias. Estos puntos se recopilarán en un informe final que nos llegará en 15 ó 20 días, pero vamos a iniciar los trabajos pronto», declaró el director de Patrimonio, Roland Terán.
Una de las principales recomendaciones se refiere a la realización de prospecciones en diversos puntos del sitio arqueológico de Tiwanaku, incluyendo algunos sectores fuera de la zona de excavación. Estas estaciones servirán para determinar con mayor exactitud el potencial arqueológico de la zona y, a su vez, coordinar un reordenamiento territorial.
Para ello se coordinará con todos los actores que intervienen en la administración y preservación de la ruinas precolombinas. «Tenemos que trabajar con el municipio, los amautas, la gobernación y los ciudadanos para lograr nuestros objetivos», aseguró la ministra de Culturas, Zulma Yugar.
Por su parte, Terán explicó que, una vez realizadas las investigaciones, el municipio podrá determinar qué zonas son adecuadas para qué tipo de construcción, los espacios cultivables y los que tienen restos tiwanakotas. Esta política de reordenamiento dará paso, asimismo, a un plan de manejo integral del sitio patrimonial.
«En una zona, cuando se trabajaba en una cañería de agua, se descubrió a una profundidad de 60 centímetros restos de cerámica y óseos. Estas piezas serán expuestas dentro de poco, tras su restauración y análisis, pero imagínese lo que podemos hallar a mayor profundidad», dijo Terán.
Al mismo tiempo, los funcionarios del organismo internacional —la arqueóloga Ruth Shady Soliz y el geólogo Claudio Margottini— indicaron que para la correcta conservación de las piezas se necesita de una política adecuada de turismo. «Eso es urgentísimo, tenemos que controlar el ingreso de visitantes. Hay problemas porque muchos se suben a los monumentos o se desvían de la ruta correcta», agregó Terán.
Con ese fin se coordinarán talleres de capacitación para administradores, guías y personal del lugar. Aún no se tiene fecha para el inicio de estas medidas, pero tanto Yugar como Terán aseguran que se implementarán antes de que termine el presente año.
«Ya tenemos un proyecto de decreto supremo que determinará la manera de administrar este sitio que es Patrimonio de la Humanidad», adelantó la ministra. Esta normativa será consensuada entre las autoridades locales.
Yugar reportó que la cartera se encuentra en un proceso jurídico con la empresa encargada de la construcción de museos en el municipio de Tiwanaku. «En cuanto tengamos un resultado, continuaremos con los trabajos», aseguró. Al mismo tiempo garantizó la apertura a los visitantes del sitio arqueológico.
En otro tema, la ministra informó de que ya se mandó a la Unesco las carpetas de la Feria de Alasita y la Fiesta de Moxos para que postulen para ser declaradas Patrimonio Intangible.






