El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Miguel Insulza, afirmó ayer que existe mucha suspicacia en el tratamiento de la Ley Antirracismo. «Creo que hay demasiada suspicacia. La verdad, veo que hay democracia en Bolivia, veo que hay plena libertad de expresión.
(…) Estoy seguro de que la ley se va usar para los fines indicados y ojalá se use cada vez menos, para que cada vez haya menos para manifestaciones de racismo», aseveró. Insulza llegó a Bolivia para firmar acuerdos de asistencia técnica y se reunió con el presidente Evo Morales.
La máxima autoridad de la OEA señaló que, el mes pasado, no recibió ninguna crítica sobre la Ley contra el Racismo y toda forma de Discriminación, cuando fue presentada en Washington ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, por una delegación del gobierno del presidente Evo Morales. «Ese compromiso (de elaborar, consensuar y aprobar la ley) lo había tomado Bolivia hace años», manifestó.
Agregó que si alguna persona se siente agraviada, podrá acudir a la Comisión de Derechos Humanos (en Washington, Estados Unidos), pero aclaró que la ley se dictó de acuerdo con las normas de Bolivia, la Constitución Politíca del Estado y en función a los compromisos adquiridos por el país.






