Las pandillas Mundo Libre y Bola Ocho tienen amedrentados a dos vecindarios de Santa Cruz: Villa Primero de Mayo y Radial 26. Marcan su territorio con graffitis y lo defienden con riñas y acciones violentas, ante la impotencia de vecinos y policías.
El vandalismo de estos grupos se conoce a diario a través de los medios de comunicación. El último fin de semana, integrantes de la agrupación Mundo Libre hirieron a un vecino del barrio La Moliendita en la zona villa Primero de Mayo. La noche del domingo 5 de diciembre, Juan Menacho (37) llegaba a su domicilio cuando fue asaltado por al menos siete pandilleros.
Tras agredirlo físicamente, y al comprobar que no podían robarle nada porque no traía consigo dinero ni objetos de valor, los jóvenes le tatuaron con un arma blanca las iniciales de la pandilla: M.L., en su espalda, el brazo y hasta en la cabeza.
Cansados de tanta violencia e inseguridad, los moradores de la zona denunciaron que la pandilla Mundo Libre tiene amedrentados a los vecinos para asegurarse el control de su territorio frente a otros grupos rivales.
Frente a estos hechos delictivos, la Policía realizó diferentes operativos entre el lunes 6 y martes 7. Al menos 17 menores de edad fueron arrestados, sin embargo ocho horas después ya estaban en libertad, tras un compromiso de buen comportamiento firmado por sus padres.
«Se dio apoyo policial en ese sector. El problema es estructural, porque en varias situaciones se los detiene y ocho horas después, si no tienen a dónde llevarlos o no se encuentran pruebas de sus delitos, son liberados», explicó el comandante de la Policía departamental de Santa Cruz, coronel Humberto Echalar.
Con los operativos, la Policía pretendía aprehender a los autores materiales y cabecillas de esa agrupación juvenil que ya ha cometido delitos.
En agosto, los integrantes de Bola Ocho ocuparon violentamente tres aulas de la unidad educativa 8 de Diciembre, de la zona Radial 26, quemaron material escolar y destruyeron equipos y diferentes enseres de ese establecimiento.
Todas las paredes de la escuela, tanto del interior como del exterior, fueron pintadas con graffitis y signos que utilizan éste y otros grupos de pandilleros para identificarse y marcar su territorio.
Además, robaron computadoras de la unidad con el objetivo de dejar a los estudiantes sin notas trimestrales. Sin embargo, no lo lograron porque el archivo se encontraba grabado en otro sistema. No obstante, los escolares resultaron afectados con la infraestructura y falta de equipos.
La directora de esa unidad, Eva María López, afirmó que no es la primera vez que el establecimiento es amenazado por pandilleros.
Contó que en anteriores ocasiones, el colegio fue apedreado por jóvenes y también que adolescentes protagonizaron peleas fuera de la unidad educativa. Una vecina que pidió guardar su identidad dijo que se organizarán y formarán la «seguridad vecinal» para defenderse.
Se piensa en un centro
El comandante de la Policía de Santa Cruz, coronel Humberto Echalar, dijo que con el viceministro de Seguridad Ciudadana, Miguel Vásquez, se agiliza la apertura del Centro de Rehabilitación Cenvicruz para los pandilleros.






