La Embajada de EEUU en Caracas manifestó su preocupación por una posible intervención «militar» del presidente venezolano, Hugo Chávez, en Cuba ante eventuales conflictos por la muerte de Fidel Castro, según cables obtenidos por WikiLeaks y difundidos ayer.
«En el caso de que hubiera un conflicto civil en Cuba, creemos que es posible que Chávez considerara intervenir militarmente al lado de los elementos pro régimen», reza el extracto de un cable publicado por el diario El País.
El cable fue enviado al Departamento de Estado en Washington desde la embajada estadounidense en Caracas el 10 de agosto del 2006, «poco después» que el Gobierno cubano anunciara la enfermedad de Fidel Castro.
«No está claro si dicha intervención militar sería efectiva, pero la presencia, o incluso la sola amenaza, de una fuerza venezolana en Cuba, tendría importantes implicaciones para Cuba y para nosotros», consideraron los diplomáticos estadounidenses.
Fidel Castro traspasó el poder a su hermano Raúl el 31 de julio del 2006 tras sufrir una complicación intestinal que le obligó a someterse a una operación y a apartarse de la vida pública.
Los informes secretos de la Sección de Intereses de EEUU en Cuba señalan que Castro sufrió el severo sangrado en un vuelo entre La Habana y Holguín —730 km, desde donde partió de urgencia tras un discurso el 26 de julio, la mayor fiesta de la revolución.
El líder histórico de la revolución cubana habría rechazado una colostomía tras la hemorragia intestinal por diverticulitis que lo puso al borde de la muerte el 2006 y debió ceder el poder.
Elogio para Julian Assange
El líder cubano Fidel Castro opinó que Julian Assange, creador de WikiLeaks, es un desconocido que demostró que EEUU puede ser «desafiado» y puesto «moralmente» de «rodillas».
«Assange, un hombre que hace varios meses pocos conocían en el mundo, está demostrando que el más poderoso imperio que ha existido en la historia podía ser desafiado», dice Castro, de 84 años, en un artículo publicado en la prensa local.
El líder cubano, que mostró simpatías por el sitio después de las primeras revelaciones hechas en agosto, agregó que «no se conocen, incluso, las motivaciones» que condujeron a Assange «al contundente golpe que propinó al imperio».






