AFP – Buenos Aires
El Gobierno argentino prohibió a la Policía el uso de armas de fuego en operativos de disuasión de protestas sociales, tras la muerte de tres personas en el desalojo de un parque donde miles reclamaban viviendas, informó un portavoz de la fuerza.
«Se trata de una orden exacta, precisa, clara y práctica», dijo el comisario inspector Sebastián Seggio, al confirmar que la medida fue publicada en un boletín interno de la fuerza el sábado.
La Policía Federal quedó en el centro de las acusaciones por el violento operativo de desalojo contra unas 6.000 personas sin techo, la mayoría inmigrantes bolivianos y paraguayos, que habían ocupado un parque de 130 hectáreas en el sur de la ciudad en reclamo de viviendas.
Seggio defendió la medida al considerar que en la represión de protestas «siempre existe la posibilidad de que se infiltre gente y ocurre que después se duda y no se sabe de dónde provinieron los disparos». «La medida nos protege del riesgo de actuar contra personas que quieren lastimar a la política, al Gobierno y a la propia fuerza», explicó Seggio.
La disposición, que incluye a la Infantería y la Caballería, ordena que sólo porten bastones, escudos, cascos y gas pimienta.





