El tono de la disputa entre las dos Coreas entra en el punto de ebullición. El ministro de las Fuerzas Armadas norcoreanas, Kim Yong-chun, ha declarado que su país está preparado para iniciar una «guerra santa» si es necesario, contra el Sur.
Desde Pyongyang anunciaron que están dispuestos a emplear su armamento nuclear en respuesta a la amenaza de sus vecinos de atacarles militarmente si perturban sus maniobras militares. El régimen de Pyongyang acusa a Corea del Sur de llevar a cabo los ejercicios de armamento para provocar el inicio de un conflicto.
«Contraatacaremos sin piedad», había sido la tajante advertencia dada la mañana de ayer por el presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak, ante la amenaza de su vecino del Norte de realizar un ataque por sorpresa como respuesta a sus maniobras militares en la frontera de ambos países. Y ha añadido: «Pensábamos que la paciencia garantizaría la paz en este país, pero no es el caso».
Corea del Sur ha comenzado ayer, cerca de la frontera con Corea del Norte, tal y como ya anunció el martes, maniobras con aviones de combate, helicópteros y más de 105 armas de fuego real, entre las que se cuentan misiles antitanque. Los ejercicios, contemplados como una nueva demostración de fuerza de Seúl ante el régimen de Pyongyang, que ya ha criticado las maniobras, se producen en medio de la tensión en la península, tras el ataque norcoreano del 23 de noviembre a la isla surcoreana de Yeongpyeong , que causó cuatro muertos.
Washington rechaza trucos y pide acciones
EEUU condenó los «trucos beligerantes» y la «retórica acalorada» empleada por Corea del Norte y pidió al régimen de Pyongyan «acciones constructivas». «Lamentablemente Corea el Norte ha vuelto a sus viejos trucos beligerantes. Necesitamos acciones constructivas, no acalorada retórica», dijo el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, a través de Twitter.
Los comentarios de Crowley se producen después de que Corea del Norte dijera que está preparado para una «guerra santa», con su poder de «disuasión nuclear», contra Corea del Sur, tras las maniobras que este país realizó con fuego real cerca de la frontera norcoreana.






