Unas 4.500 personas invadieron en la madrugada de ayer una zona del santuario arqueológico de Pachacámac, en el sur de Lima, señalando que no tienen otro lugar dónde vivir, informó la policía peruana. Estas personas arribaron hasta el lugar, en el extremo sur de Lima, y lo tomaron, además de bloquear con piedras una carretera adyacente.
«Son personas que, aprovechando la ignorancia y necesidad, han sido azuzadas por traficantes de tierras, quienes les han hecho creer que esta zona intangible puede ser ocupada por ellos por su necesidad de vivienda», dijo a la prensa el coronel de la Policía, Roberto Luján. Luján manifestó que la policía ha empezado a organizarse para desalojar a los ocupantes ilegales del lugar.
«Tenemos 1.900 policías para desalojarlos, estamos esperando la orden del fiscal» indicó Luján. Por su parte, el ministro de Cultura, Juan Ossio Acuña, indicó que con la toma de este terreno, el sitio arqueológico de Pachacámac «corre el riesgo» de perder restos arqueológicos.
Los pobladores, pertenecientes a los distritos deprimidos de Villa el Salvador, Lurín y Pachacámac señalan no tener recursos ni programas de viviendas, hecho que los obliga a invadir ese lugar patrimonial.
Pachacámac es un complejo arqueológico de 465 hectáreas con numerosas edificaciones que habitaron antiguamente las culturas prehispánicas Lima, Wari, Ichma e Inca. En noviembre , seis perros momificados y cuatro fardos funerarios de niños de la época inca fueron hallados allí en buen estado de conservación por un grupo de arqueólogos.





