El escándalo por la penetración del narcotráfico en el Ministerio Público (MP) obligó ayer al presidente panameño, Ricardo Martinelli, a aceptar la renuncia del procurador general suplente, Giuseppe Bonissi, al que había designado hace 10 meses, dijo EFE.
Bonissi ordenó a principios de la semana pasada una investigación y la separación del cargo de altos funcionarios del Ministerio Público, por estar supuestamente involucrados en la liberación de cuatro presuntos narcotraficantes tras el supuesto pago de $us 400 mil, los que ahora son buscados.
El Departamento Estadounidense Antidroga (DEA) avisó a principios de diciembre a Bonissi que la fiscal antidrogas de las provincias de Herrera y Los Santos, Milagros Valdés, liberó a cuatro imputados.






