«La calidad de vida que tiene ahora el paciente es inmensa», asegura el cirujano plástico del hospital 12 de Octubre (Madrid) Marcos Martín Díaz. El paciente es un hombre que, a los 41 años, tuvo que someterse a una amputación casi total del pene a causa de un carcinoma.
Hoy mantiene relaciones sexuales satisfactorias. Entre un momento y el otro han pasado tres años, tres operaciones y una reconstrucción total del pene que incluyó el implante de una prótesis. Se trata de la primera que se efectúa en España en un paciente afectado de carcinoma —se realiza también en cirugías de reasignación de sexo o en caso de mutilación—.
En el escroto se coloca una perilla que hace de bomba para trasladar el suero del reservorio al cilindro. El paciente sólo tiene que presionar la bomba para conseguir una erección.






