José Manuel, el bebé abandonado en plena calle dentro de una bolsa de plástico, será bautizado mañana en la capilla del hospital Arco Iris, donde se restablece de la hipotermia que sufrió cuando fue dejado cerca de un promontorio de basura en la zona de Villa Victoria.
A las pocas horas de haber nacido y aún con el cordón umbilical, el bebé fue abandonado en una esquina de la avenida Quintanilla Zuazo. Un gemido que salía de una bolsa de plástico alertó a una vecina, quien llamó a los policías comunitarios del Módulo 7 de Villa Victoria.
Al llegar al lugar y abrir la bolsa, la sorpresa de los policías Villca, Tintaya y Quispe fue tal, que sin importar la sangre en la que estaba empapado el bebé, tomaron al recién nacido y lo cobijaron con lo que encontraron a mano, para luego correr al centro de salud de la zona a fin de que pueda recibir los primeros auxilios.
La comandante de la Policía Comunitaria (Polcom), coronela Rosa Lema, recordó que la llamada que recibieron fue cerca de las 15.00, a los pocos minutos los efectivos ya se encontraban corriendo en busca de auxilio, porque el bebé sufría de hipotermia. Después de abrigarlo solicitaron una ambulancia y lo trasladaron hasta el Hospital del Niño.
«Cuando vimos que lo revisaron y colocaron en la incubadora, los seis policías que estuvimos en todo el trajín nos autonombramos padrinos del bebé. Le pusimos el nombre de José, por ser el nombre del padre que fundó el hospital para los niños de la calle, y Manuel por el Niño Jesús», dijo Lema.
El director del hospital Arco Iris, Ramiro Narváez, informó que el bebé, de dos días, se encuentra en incubadora en el servicio de Neonatología. «La respuesta a los cuidados es positiva y es posible que en los próximos cinco días esté condiciones óptimas».
Por esta razón, se decidió bautizarlo el viernes en la misma capilla del hospital, donde la comitiva de los padrinos, o salvadores, policías comunitarios, y algunos médicos del nosocomio, se ofrecieron como padrinos.
Ayer por la mañana, una mujer, al parecer indigente, llegó al nosocomio indicando que quería adoptar al bebé, ante el anuncio de que debía trasladarse a otro lugar para realizar los trámites, dijo que era la madre del recién nacido abandonado, pero luego desapareció del hospital.
Solidaridad. José Manuel se encuentra en el tercer piso de Neonatología, su cuerpecito de 46 centímetros de estatura y un peso de 2.530 gramos, descansa en una incubadora. Los médicos y enfermeras acuden de manera inmediata a cada llanto del bebé.
La gente que se enteró de su abandono acude al nosocomio para dejar pañales, ropa y otros enseres que le servirán mientras se le encuentra un hogar, dijo el director del hospital Arco Iris. Agregó que «el bebé saldrá de aquí a un lugar seguro, y de eso se encargará Trabajo Social de la entidad».
La red de televisión PAT inició una campaña para recolectar pañales y otros artículos para José Manuel, y la solidaridad de la gente no se dejó esperar. Dinero y pañales llegaron hasta las instalaciones del canal y el hospital Arco Iris.
Después de la difusión de la nota en la revista matinal de PAT, un oficial de las Fuerzas Armadas de Bolivia donó Bs 2.500. En tanto una señora manifestó su deseo de adoptar al bebé. La coordinadora de la campaña en PAT, Heydi de la Riva, dijo que las personas que quieran ayudar al recién nacido pueden dejar sus donaciones en el mismo canal, llamar al teléfono 2242511, también al celular 767-30111 o llevar directamente los donativos al hospital Arco Iris.
El bebé fue rechazado en un centro
El bebé abandonado no fue atendido en el Hospital del Niño cuando trataron de internarlo.El argumento fue que el nosocomio no tenía una incubadora para establecer sus signos vitales, según la comandante de la Policía Comunitaria, coronela Rosa Lema. «Por eso lo trasladamos al hospital Arco Iris».






