La Aduana construirá un recinto de control y nacionalización de mercadería en Desaguadero (La Paz), población fronteriza con Perú en la que actualmente no tiene presencia. La entidad diseñará, junto a autoridades y pobladores del lugar, un plan de lucha contra el contrabando.
«Ahora la Aduana va a tener un lugar (recinto) en Desaguadero, por voluntad propia del alcalde, los mallkus y todas sus instituciones, incluyendo las juntas vecinales; a efectos de que se pueda empezar a trabajar en ese sector. Prueba de ello es que nos ofrecieron un terreno», anunció ayer la presidenta de la entidad, Marlene Ardaya.
En esa población, recordó, no existe un recinto fronterizo fijo. «El control se lo hace en ruta por parte del COA (Control Operativo Aduanero)», dijo.
El 4 de junio del 2008, una turba compuesta por unas 300 personas, entre comerciantes y particulares, tomó e incendió las oficinas de la Aduana en Desaguadero. Además, atacó con palos y piedras a una comisión integrada por militares, autoridades de Gobierno y del ente aduanero que se trasladaron al lugar a inaugurar las labores del Comando Conjunto.
Tras visitar el municipio, La Razón informó el martes que, a plena luz del día y sin ningún control, productos bolivianos como azúcar, arroz, soya y harina —cuyas ventas al exterior están restringidas— son vendidos libremente hacia el Perú, en Desaguadero.
«La parte que hay que resaltar es que nos están permitiendo ingresar a Desaguadero a efectos de tener control», subrayó Ardaya a los medios. En ese sentido, la autoridad adelantó que la Aduana diseñará con la Alcaldía del lugar, los mallkus o autoridades originarias de las comunidades que conforman el municipio y con los vecinos «un plan integral para evitar la salida de nuestros alimentos».
Se coordinará, añadió, un trabajo conjunto para combatir el contrabando «hormiga», aquel que consiste en llevar productos de un lado al otro de la frontera en pequeñas cantidades. «Existe convicción plena y deseo manifiesto de coadyuvar y entablar políticas y estrategias a efectos de sobrellevar este tema que nos preocupa (el contrabando)», sostuvo el alcalde de Desaguadero, Lucio Flores Huayta.
Infraestructura. Ardaya precisó que el recinto aduanero que se edificará en el municipio tendrá las características necesarias para que en él se pueda desaduanizar o nacionalizar mercancías en frontera. «La idea es construir almacenes grandes, dotarles de infraestructura. Al ser un punto de ingreso controlado por la Aduana Nacional, se generarán recursos económicos y también fuentes de trabajo», acotó.
La inversión sería de alrededor de un millón de dólares y el recinto se construiría sobre una hectárea, detalló la autoridad. «Lo queremos construir de primer nivel, considerando la perspectiva que tiene el país y la idea básica que han visto en la Aduana de desaduanizar en fronteras», añadió.
Según Ardaya, el Presupuesto General del Estado (PGE) 2010 aprobó un monto —el cual no precisó— destinado al plan operativo de lucha contra el contrabando. Reiteró además que el ente aduanero solicitó al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas la asignación de 130 policías adicionales para el COA y 200 ítems para el área administrativa.
El pedido está contemplado en el decreto reglamentario de la nueva norma aduanera, que endurece las sanciones para el contrabando, indicó.
La entidad inició 28 procesos
-Ardaya informó que en su gestión se iniciaron 26 procesos penales contra ex funcionarios acusados de delitos de corrupción.
-La presidenta de la Aduana añadió que dos personas están siendo procesadas en el marco de la nueva ley aduanera.
Presumen que la tranca de Guaqui es foco de corrupción
El alcalde de Desaguadero, Lucio Flores, presume que la tranca ubicada en la población de Guaqui es el foco de corrupción donde se origina el contrabando que luego llega a su municipio. La Aduana solicitará un informe al Comando Conjunto.
«Para llegar a Desaguadero, (la mercadería) tiene que pasar por una tranca que está constituida en el pueblo de Guaqui. Nosotros como autoridades presumimos que allí es el centro de donde está emergiendo la corrupción», dijo. «Quizás por la deficiencia de dicho control, el pueblo de Desaguadero está siendo mal endilgado (de contrabandista)», acotó.
La presidenta de la Aduana, Marlene Ardaya, anunció que se pedirá un informe al Comando Conjunto responsable de la tranca y que se hará un control cruzado en ese lugar a través del COA.
«Es evidente que dentro de la población hay estantes (residentes) que se dedican al contrabando, pero no son todos (…) Quizás por efecto de la falta de fuentes de trabajo, quienes más están presentes incurriendo en este tipo de irregularidades son los estantes y habitantes de El Alto y otras ciudades», manifestó Flores.
