Un día antes de la fecha señalada para tomar una decisión sobre el pedido de refugio de Mario Cossío, la diputada Aida Robles renunció ayer a la Comisión Nacional de Refugiados (Conare) de Paraguay, que debe tratar este caso. El suspendido gobernador de Tarija espera que hoy se consolide su pedido, toda vez que ya goza de un refugio provisorio. Su solicitud desató pronunciamientos a favor y en contra en Asunción.
«Hay una desconfianza a mi gestión (dentro del Conare), cuestión que hace que reflexione. Yo mantuve mi postura sobre el poco tiempo de analizar los documentos (sobre el caso Cossío)», explicó Robles a ABC. El MAS y su aliado PAN en la Asamblea Legislativa aprobaron el 15 de diciembre la resolución que suspende del cargo a la autoridad boliviana, quien es acusado de un hecho de corrupción que implicaría un monto de 1,3 millones de bolivianos. El Gobierno, en reiteradas ocasiones, recordó que Cossío tiene una veintena de juicios por más de 39 millones de dólares.
El propio presidente Evo Morales expresó su confianza en que Paraguay no proteja a corruptos. Su colega paraguayo, Fernando Lugo, respondió que su país no protege la corrupción. La Conare se reunió el viernes para tratar el caso, sin embargo decidió posponer su decisión para hoy. Robles sostiene que es importante tomarse un poco más de tiempo.






