Representantes cívicos de Punta Arenas, en el sur de Chile, aceptaron la propuesta del gobierno de incrementar en 3% el precio del gas en la región, lo cual pone fin a un paro que comenzó hace casi una semana y dejó dos muertos y más de 200 detenidos, anunció el ministro de Energía y Minas, Laurence Golborne.
El acuerdo pone fin a un conflicto iniciado el miércoles, cuando el gobierno anunció un alza en el precio del gas de 17%. «Tenemos la satisfacción de anunciar que hemos llegado a un acuerdo amplio para deponer el paro en la región de Magallanes», dijo el ministro Golborne en conferencia de prensa en Punta Arenas, 3.000 km al sur de Santiago.
El subsecretario de Interior, Rodrigo Ubilla, que lo acompañaba, destacó que «el incremento del precio al cliente final por efecto de este reajuste resulte en un 3% de aumento», y «una compensación a un porcentaje para unas 18.000 familias vulnerables y de sectores medios de la región durante el 2011». El presidente de Chile, Sebastián Piñera, felicitó desde Santiago por el acuerdo alcanzado, y destacó que su gobierno «enfrenta los problemas» y «está dispuesto a dialogar», pero siempre «va a cumplir y a hacer cumplir el respeto al orden público».
«A pocas horas de que se invocó la ley de seguridad hemos conseguido un acuerdo. Ello demuestra que no es incompatible el diálogo y el respeto de los derechos de quienes no participaban en las protestas», aseguró el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter.
Se refería a que el domingo el Ejecutivo anunció que se aplicaría en este caso la Ley de Seguridad Interior del Estado, una severa ley instaurada durante la dictadura de Augusto Pinochet, contra los 200 detenidos por los desórdenes.






