Human Rights Watch (HRW) alertó ayer del deterioro que sufrieron los derechos humanos en varios países latinoamericanos, no sólo por la represión de los gobiernos, como Cuba o Venezuela, sino también por la acción del crimen organizado, como ocurre en México.
La entidad destaca que durante el 2010, Cuba continuó imponiendo el consenso político a través de procesos penales, golpizas, persecución, denegación de empleo y restricciones de viaje.
En Venezuela, se señala que el control del Gobierno sobre el poder Judicial y el debilitamiento del sistema de control democrático han contribuido a generar una «precaria» situación de los derechos humanos (DDHH), en la que «los abusos policiales y la impunidad representan un grave problema».
El crimen organizado también ejerce una influencia nefasta sobre los DDHH en la región. Esto ocurre por ejemplo en México, donde muchos de los problemas más graves que se manifestaron durante el 2010 fueron el resultado de enfrentamientos violentos entre las fuerzas de seguridad y el crimen organizado.
En Brasil, si bien es un referente democrático de la región, la violencia policial sigue acompañada de impunidad.






