A 17 días de haber sido depuesta del cargo, la justicia decidió ayer restituir en el puesto de alcaldesa a la masista Verónica Berríos. La dirigencia del MAS cuestionó el fallo, lo atribuyó a la manipulación del Gobierno y advirtió que se avecina ingobernabilidad en la Alcaldía.
En la sesión del 10 de enero, Berríos fue destituida y en su lugar se posesionó al también masista Santos Romero. El hecho generó una fractura en el MAS, que ayer se hizo nuevamente patente cuando grupos de ambos lados se apostaron en puertas del Órgano Judicial y protagonizaron amagos de enfrentamiento.
Después de escuchar los alegatos de ambas partes por más de tres horas, los vocales de la Sala Social Administrativa y Tributaria de la Corte de Chuquisaca, César Suárez y Carlos Bernal, fallaron a favor del recurso de Acción de Cumplimiento presentado por Berríos, con el argumento de que ella fue designada en el cargo hasta la elección de un alcalde titular.
La hoy restituida autoridad asumió interinamente el cargo de alcaldesa en reemplazo de Jaime Barrón, quien dejó el cargo debido al proceso que enfrenta, junto a otras personas, por las vejaciones a campesinos en la jornada del 24 de mayo del 2008.
Romero cuestionó el fallo judicial y advirtió que habrá ingobernabilidad. «Los tres concejales del MAS vamos a estar firmes y no vamos a dar ningún tipo de apoyo (a Berríos) porque no goza del respaldo de las organizaciones sociales», aseguró.
El oficialismo tiene cuatro concejales y el apoyo de otros dos de Adelante Vecinos y Nueva Alternativa Ciudadana. Después de la crisis, Romero se aseguró el respaldo de Nueva Alternativa Ciudadana y de tres de sus colegas, mientras que Berríos tiene el apoyo de Adelante Vecinos.
El resto de los cinco concejales de once son de oposición. La organización País, con cuatro concejales, apoyó a Berríos y Primero Sucre no jugó ningún papel en el conflicto masista.
denuncia. El jefe de bancada del MAS en el Concejo, Juan Nacer Villagómez, señaló que el fallo de la Corte Superior provocará inestabilidad política en la Alcaldía de Sucre.
El jefe departamental del MAS, Florentino Barrientos, por su parte, denunció que el viceministro de Coordinación Gubernamental, Wilfredo Chávez, manipuló el fallo.
«Por ética debe renunciar, él (Chávez) es negociador, él controla a la justicia aquí en Sucre, él pone a las personas, o sea es un negociador de pegas dentro del Poder Judicial y es él quien controla todos los espacios, nosotros lo conocemos», afirmó.
Chávez rechazó las denuncias del dirigente masista. «No tengo ningún comentario a esa supuesta participación (en el fallo), que de hecho no existe», afirmó la autoridad, quien también dijo que la última vez que estuvo en Sucre fue el 6 de enero
Barrientos aseguró que el viceministro estuvo el miércoles en Sucre.
Las disputas por la silla edil revelaron tres corrientes dentro del oficialismo. En el ámbito municipal, Berríos lidera a un grupo junto a algunas organizaciones sociales, mientras el jefe departamental del MAS se jugó a favor de Romero con el apoyo de las principales organizaciones sociales y tres de cuatro concejales.
El gobernador de Chuquisaca, Esteban Urquizu, evitó inmiscuirse en el conflicto y no brindó apoyo a ninguno de los alcaldes y pidió la convocatoria inmediata a elecciones.
Al término de la audiencia, la alcaldesa Berríos agradeció la decisión de la Corte Superior y señaló que ella estaba confiada en la imparcialidad de la justicia. Además, aseveró que trabajará para generar más fuentes de empleo y convocó a la unidad a sus colegas, dejando de lado las confrontaciones políticas.
La concejal de oposición, Lourdes Millares, exigió que a la brevedad posible se llame a elecciones para elegir a un nuevo alcalde.
PRESIDENTE SE OPUSO AL CAMBIO
POSICIÓN
El presidente Evo Morales se pronunció el 12 de enero sobre el conflicto surgido en la Alcaldía de Sucre y señaló que hace dos semanas se reunió con dirigentes del MAS y concejales, y les recomendó no cambiar a Berríos para no perjudicar la gestión, pero si probaban, con documentos, las denuncias de corrupción en su contra, en ese momento Berríos dejaría el cargo. «Este tema de Sucre no es por corrupción ni por nepotismo, sino por intereses de grupos de derecha que buscan perjudicar la gestión», aseveró al lamentar que «algunos compañeros del MAS se dejen llevar por esos trabajos sucios de los opositores».






