«Le dijeron a mi hijo que si no iba, no le iban a pagar la quincena», denunció Néver Rojas, padre del joven albañil, Miguel Mario Rojas Frías, a los responsables del edificio Málaga, por la muerte de su hijo. Miguel Mario trabajaba en otra obra cuando la tarde del lunes fue convocado para ir hasta la construcción del Málaga. » (Enrique) Alarcón (era el arquitecto) les llamó y todos salieron de la otra obra, porque sino no les iban a pagar la quincena», repitió Rojas.
De acuerdo con el padre, después de verificar que los pilares de la obra se habían resquebrajado, mandaron a llamar a obreros de una otra construcción para apuntalar los pilares. «Mi hijo fue y ahora está muerto», sentenció.
Miguel Mario es uno de los nueve fallecidos de los 16 desaparecidos en el desmoronamiento del edificio Málaga. El hermano menor de Miguel Mario, Luis Alfredo, de 16 años, confirmó que varios obreros dejaron la otra obra para ir a ayudar en el Málaga. «Me mandaron a traer más refuerzos y cuando retorné mi hermano ya estaba enterrado».
El jueves, cuando fueron rescatados los cuerpos de los hermanos Yhonny Calisaya Cairo y Luis Antonio Egüez, el padre de ambos, Guillermo Egüez Madrid, identificó a los responsables de la obra como los culpables de las muertes. «Les tendieron una trampa al decirles que vayan a una obra que se estaba cayendo».






