El sargento Johnny M. (36) fue acusado por su padre Agustín M. y su tío, Marcelino M, de haberles golpeado y utilizado gas lacrimógeno para expulsar a su progenitor de su casa y apropiarse de ella. Las víctimas tienen 35 días de impedimento por sus lesiones, según certificación forense.
Según contó el tío, Johnny M. agredió a su padre para sacarlo de su propia casa, donde hace dos años el policía llegó a hospedarse porque fue destinado a la Dirección de Identificaciones de La Paz.
«Nos dijo que por ser policía tiene más derecho y que además ya estaba 10 años en la casa de mi hermano y que su papá tenía que dejar la casa», contó Marcelino M. La vivienda está ubicada en Alto Lima, en la ciudad de El Alto. Tras la negativa de Agustín M. a dejar la casa, «llegaron tres hombres más y nos golpearon entre todos. Uno de ellos rompió una botella y le hirieron la espalda y los brazos de mi hermano», contó Marcelino
El 2009, el sargento llegó a La Paz después de pedir cambio de destino. Su padre le acomodó en una habitación en su casa. «Para qué iba a pagar alquiler en otro lado, le dije que se quede en mi casa», dijo Agustín M. La Razón visitó ayer Identificaciones de La Paz, sin embargo, tras preguntar por Johnny M., ningún efectivo declaró conocerlo.






