La denominada «plaga del taladro», que horada y arrasa con los eucaliptos, irrumpió en el Parque Nacional Tunari y puso en riesgo a la reserva.
El gobernador de Cochabamba, Edmundo Novillo, instruyó a la Secretaría de Derechos de la Madre Tierra una inspección técnica para determinar la magnitud del daño y pidió un informe en las próximas 48 horas para aplicar un plan que evite que las especies, particularmente el eucalipto, sean destruidas y diezmadas.
Según los comunarios, esta plaga destruye interiormente el tronco de los eucaliptos debilitándolos hasta causar su muerte. Los primeros efectos se pueden advertir en la pérdida del color de las hojas y el follaje de las especies forestales.






