Tras conocer al menos cinco denuncias por racismo y discriminación en el ámbito laboral privado, el director de Asuntos Sindicales del Ministerio de Trabajo, Luis Alberto Ruiz, informó que se presume la buena fe del trabajador que plantea la acusación.
«Se presume la buena fe del trabajador. Una vez que llega la denuncia, se investiga el caso y se remiten los antecedentes al Ministerio Público» para que siga el proceso de investigación, señaló Ruiz. En tanto que personal técnico de ese despacho explicó que, cuando corresponda, será la Fiscalía la que emprenda acciones en el ámbito penal.
Desde la promulgación de la Ley 045 de Lucha contra el Racismo y toda forma de Discriminación, el 8 de octubre del 2010, al Ministerio de Trabajo llegaron cinco casos que están en proceso de investigación; dos en Cochabamba y tres en Santa Cruz.
«En la parte laboral se ha verificado que existe mucha discriminación a los trabajadores bolivianos, sobre todo por parte de extranjeros que están al mando de diferentes empresas privadas», dijo Ruiz, quien invitó a los empleados a presentar quejas.
La primera denuncia en este ámbito se conoció hace dos semanas, cuando trabajadores de la empresa Duralit y de la Federación de Fabriles de Cochabamba acusaron a Gilmar Zambrana, de nacionalidad colombiana y gerente de la compañía, de maltratar al personal al que se habría referido con términos racistas y xenófobos, en varias oportunidades.
Este miércoles, también en Cochabamba, la Dirección Departamental de Trabajo conoció otra acusación, esta vez referida a supuestos malos tratos de parte del dueño del hotel Portales a sus empleados, versión sobre la cual el aludido aún no se pronunció, pese a las denuncias públicas.
Querella. La representante del Ministerio de Trabajo, María Lourdes Bustamante, informó ayer que hasta el momento no se planteó una querella formal en ninguno de los casos. En tanto que Mario Céspedes, dirigente de los fabriles, explicó que el funcionario colombiano denunciado fue despedido, razón por la que se desistió de la denuncia.
En el caso del hotel Portales, Bustamante afirmó que los empleados carecen de recursos para querellarse, por lo que se analiza la forma de cooperarlos. En todo caso, según la autoridad, si el proceso llegara a la Fiscalía, el acusador deberá presentar dos testigos que corroboren el maltrato y discriminación, conforme a lo establecido en el Código Penal.
Con relación a los casos en Santa Cruz, Ruiz dijo que se trata de empresas grandes. En una, el denunciado es boliviano y la máxima autoridad de la compañía; en los otros dos, los acusados por trato racista y discriminatorio serían extranjeros. «Preferimos no dar los nombres de las empresas porque estamos en etapa de investigación y de recopilación de información».
Reglamento de la Ley 045
Art 22. «Cuando como resultado del proceso interno o administrativo se determine que existe indicios de responsabilidad penal por tratarse presuntamente de un acto de racismo o discriminación que se adecue a cualquiera de las conductas descritas en el Código Penal, el hecho deberá ser remitido al Ministerio Público». En el caso de las entidades públicas, la denuncia se debe realizar ante la máxima autoridad de la institución.
Desde la vigencia de la Ley 045 hay 20 denuncias
Desde la vigencia de la Ley Antirracismo, el Viceministerio de Descolonización recibió al menos 20 denuncias: El titular de esa cartera, Félix Cárdenas, señaló que los procedimientos que se seguirán están en etapa de análisis.
La autoridad adelantó que para el 11 de febrero han sido convocados los representantes de las organizaciones públicas y sociales que, de acuerdo con la Ley 045, deberán conformar el Comité Nacional contra el Racismo y toda forma de Discriminación. «Cuanto el comité esté oficialmente conformado tendremos un escenario más competente para aplicar la Ley contra el Racismo», dijo.
Asimismo, recordó que las instituciones públicas y privadas tienen 45 días, desde la aprobación del reglamento de la ley (presentado el 5 de enero), para incorporar en sus reglamentos internos los principios y faltas que constituyan actos de racismo y discriminación.
Cárdenas comentó que una federación de empresarios privados pidió la ampliación del plazo, pero «la respuesta ha sido negativa porque es una disposición que está en una ley». Entre las 20 denuncias que recibió Descolonización, existe un número que toca a unidades educativas de convenio, una al Viceministerio de Deportes y otras referidas a casos de discapacitados y bachilleres.
El colegio Alemán revisará caso de admisión
Las autoridades del colegio Alemán «Mariscal Braun» anunciaron la revisión del tema del niño cuya inscripción al pre kínder fue rechazada por supuesta discriminación, según resolución del Defensor del Pueblo.
En un comunicado, la unidad educativa afirma que no se trata de un caso de discriminación, sino de que «la solicitud de admisión fue extemporánea». La nota aclara que en virtud a la Resolución Defensorial, que pidió agotar esfuerzos para no permitir la discriminación, «en conjunto se realizará una respuesta», dice la nota.
Según la denuncia del 7 de septiembre del 2010, los padres del niño J.C.Y.E. solicitaron el ingreso del menor, de cinco años, al ciclo inicial del colegio Alemán, pero luego de cinco meses la solicitud fue negada por el establecimiento. Los padres presumen discriminación en contra de su hijo, por un problema auditivo y por la edad.
El defensor del Pueblo, Rolando Villena, demandó ayer que los reglamentos internos de los colegios privados que se rigen bajo convenios internacionales adecuen sus normas a las leyes bolivianas. «La ley es la ley; en ese marco invocamos a las autoridades diplomáticas y del propio establecimiento a adecuar sus normas a las que están vigentes en el país», dijo Villena en una conferencia de prensa.
De acuerdo con la Ley de educación Avelino Siñani, está prohibido que los establecimientos tomen exámenes de admisión. En La Paz existen al menos tres establecimientos que rigen su funcionamiento en el marco de acuerdos internacionales, entre ellos están el Alemán, el Franco Boliviano y Calvert.






